domingo, enero 17, 2010

Errores y aciertos, consecuencias de las decisiones

Acabo de leer otro reportaje en el diario El País (pareciera que les estoy haciendo publicidad o que tengo acciones de Prisa...). Todo empezó en el reportaje "¿Qué me aporta mi actual trabajo?", y tras leerlo me dí cuenta que pertenecía a una trilogía de reportajes que en definitiva hablan, en general, de crisis existenciales personales que han provocado un cambio de rumbo. Todo aderezado con experiencias de algunas personas que participan/viven del coaching, es decir, de un psicologo personal que te ayuda a enfrentar y superar situaciones difíciles.

Esto me ha hecho reflexionar sobre algunas cosas de mi vida, en estos tiempos de crisis (tan existencial como económica). En mi historia reciente, por ejemplo.

En el artículo se habla mucho de la introspección, el investigarse a uno mismo que tanto estudié en antropología y psicologia social durante mis estudios en la universidad. El hecho de pararse a pensar lo que uno quiere, tras momentos críticos de nuestras vidas como me ocurrió cuando terminé la carrera, es fundamental para guiarte en este mar de oportunidades sin ahogarte. El pararte a pensar qué quieres es esa herramienta que te sirve para aprender a nadar y no flotar y dejarte llevar a la deriva sin control sobre tu vida. En mi caso, cuando terminé la carrera de Sociología, navegué por internet en universidades de EEUU, también con el ánimo de seguir poniendo en práctica mi inglés tras haber finalizado la carrera en Inglaterra con una beca Erasmus. Desde EEUU me mandaron una guia sobre futuras salidas profesionales para sociólogos así como información sobre la universidad estadounidense de la que pedí información. En ella, ahondaban un poco sobre dos ideas que se me quedaron grabadas:

  1. Para triunfar en una empresa, es normalmente mejor empezar desde un nivel básico y no como jefe.
  2. La clave del éxito es pararse a pensar en lo que uno quiere de su futuro trabajo.
Para cuando había terminado la carrera de Sociología, no tenía nada claro a lo que me quería dedicar. Pero sí que tenía claro lo que me gustaba y lo que no me gustaba, por lo que intenté buscar un trabajo acorde a mis gustos de por entonces: poder viajar mucho, conocer otras gentes y otras culturas, estar en un ámbito internacional con cargos de relativa importancia, tener una independencia económica que me permitiera vivir independientemente en mi propia casa; y sobre lo que no quería: que fuera un trabajo relacionado estrechamente con el mundo de la estadística, la investigación de mercados... que no me permitiera crecer como persona, etc. En su defecto, podía estar relacionado con el mundo de los RRHH exclusivamente.

Desde que comencé el blog, de las seis lineas de trabajo que me gustaban y que me había propuesto  inicialmente, he trabajado en una u otra medida en casi todas ellas, es decir, las que más me gustaban:
  1. Cooperación Internacional: He trabajado con proyectos de cooperación como voluntario en la Fundación durante 6 meses.
  2. Trabajar con Inmigrantes. He trabajo directamente con inmigrantes tanto en el CEPI Centroamericano como actualmente como Agente de Desarrollo Local.
  3. El Mundo de las ONGs. He tenido la suerte de poder colaborar con Plan International, ACNUR - Comité España y MPDL.
  4. Trabajar en una Organización Internacional. He podido trabajar durante 9 meses en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), donde trabajé además coordinando la labor de las ONGs españolas, asi como en un proyecto de codesarrollo con inmigrantes Nicaraguenses.
  5. Sacarme la carrera diplomática. Evidentemente, no me la saqué. Pero si que trabajé 6 meses en prácticas en el Departamento de Política Exterior para México, Centroamérica y Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores
  6. Trabajar en Recursos Humanos. Definitivamente aquí no trabajé. Afortunadamente. Más abajo os cuento por qué.

Mi experiencia de trabajo en Nicaragua me aportó herramientas de trabajo que luego utilicé a nivel profesional. Pero mi experiencia personal en el paisito, aprendiendo de sus gentes, de su amabilidad, hospitalidad, de su estoicismo ante los avatares de la vida, de su forma tranquila de tomarse la vida me hicieron reflexionar y hacer cambiar actitudes en mi vida, aceptando los cambios y dificultades de una forma más serena y sosegada.

Cuando volví a España, tenía una plaza para entrar a estudiar en uno de los máster más prestigiosos de España en el ámbito de la cooperación al desarrollo y recomendado por todos los cooperantes que conocí en Nicaragua, el de la IUDC. No obstante, buena o mala decisión, lo rechacé y empecé a trabajar en una Consultora en temas de Inmigración, donde nos encargábamos de todos los asuntos migratorios de los ricachones de Repsol que eran expatriados a zonas donde hay petróleo. Estuve como implant de mi consultora en la sede de la petrolera trabajando con el personal de RRHH de Repsol, del que por cierto, no tengo gran recuerdo por todo su stress de trabajo y forma de tratar a la gente y entre ellos mismos, sobre todo por alguna que otra persona que allí trabajaba. Eso me traumó un poco, y más después de lo bien que había sido tratado en Nicaragua por sus gentes. Por cierto, por entonces tuve mi primera (y última) sesión de coaching en diciembre de 2007. La cosa no mejoró, y esto unido a las largas jornadas laborales que me hacían pasar entre 12 y hasta casi 14 horas fuera de casa hicieron que se produjera un cambio en mi vida: mi salida de EMS a cinco meses antes de mi boda. Extrañamente, el día de mi salida sentí un gran alivio. Había perdido un buen puesto de trabajo, pero me había ganado a mi mismo. Tenía 26 años, una vida por delante y un proyecto de unión de por vida con la que hoy es mi mujer. No me desanimé y efectivamente, a los dos meses volví a encontrar trabajo, y esta vez más relacionado con lo que me gusta: la cooperación, en su ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) para Aldeas Infantiles SOS.

Desde ese trabajo, en estos dos últimos años he tenido siempre las tardes libres. Horas que no he desaprovechado, dicho sea de paso, y las he utilizado para mi reciclaje y formación, así como para horas y horas de voluntariado. Ahí tuve también que tomar una decisión difícil: ¿Luchar por trabajar en lo que me gusta? ¿O reciclarme para trabajar en algo que no me llenaría, pero que me proporcionaría una mayor estabilidad? Por entonces, volvía a estar admitido en otro máster de cooperación, concretamente en el la Universidad Francisco de Vitoria, donde conjugaba los temas que siempre me han apasionado y que he tenido claro desde un principio: migracion, cooperación y codesarrollo. Y por otro lado, también estaba admitido dentro de un Máster de Recursos Humanos en una importante Escuela de Negocios de Madrid. En los dos casos, tenía una responsabilidad familiar que me hacía más difícil tomar una decisión. Finalmente, hice caso al corazón y a la intuición más que quizá a la razón. A pesar de que a principios de 2009 me quedé en el paro, eso no me desanimó ni en mi búsqueda de trabajo ni en mis intentos de formarme de conocimientos como de técnicas de trabajo. De ahí que trabajara en el CEPI y en la Fundación.

Y afortunadamente, el esfuerzo dió sus frutos. Hoy estoy trabajando en horario continuado de mañana en un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid como Agente de Desarrollo Local. Tengo las tardes libres, que las dedico a pasar con la familia y amigos, además de seguir estudiando idiomas. La clave del éxito es, como dice el reportaje, luchar por lo que uno quiere y tener confianza en uno mismo, en lo que cree que debe hacer, porque de esa manera transmitirá la pasión que tiene a su trabajo y a su vida misma.

Desde aquí también agradezco el consejo de buenos amigos y familia que me animaron a estudiar lo que me pedía el corazón.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Sergio,

A través del foro de hacesfalta.org he podido leer tu experiencia como joven cooperante en Nicaragua y de ahí vi un enlace a tú blog. Me gustaría ponerme en contacto contigo y poder intercambiar impresiones al respecto. Te dejo mi correo electrónico para que me escribas y así comentarte.
letimeeee@hotmail.com

Sergio Ruiz dijo...

Hola Anonimo/a, pues ya te agregué al messenger. Intercambiamos ahi todas las opiniones que quieras. Un saludo

Anónimo dijo...

También estuve un tiempo en Nicaragua -tres años- y me llevé una grand decepción del trabajo de la cooperación -no de todas las ONGs, pero pensaba que todas trabajaba bien- en el caso particular de una ONG, Progressio, logré ver como ver como los que la dirigían o desgraciadamente aún la dirigen, no tienen el más mínimo amor por lo que hacen, son los nuevos ricos, lucran usando la Ong y su comportamiento es más que detestable, uso de coches, contratos solo a amigos o familias (nepotismo en su grado mayor), trato despectivo e inadecuado a sus trabajadores incluso a cooperantes, el típico cuecheo, uso indebido de recursos -en mi opinión- malos procedimeintos, desconocimiento -por no visitarlos- de los proyectos que llevan los cooperantes, en fin un largo etc. También conocí la parte buena, las contrapartes locales, que con lo poco que tienen trabajan mucho sobre todo en los municipios. Me decepcione un poco y lo sigo porque estos a pesar de las protestas y reclamos, allí siguen vanagloriandose y despreciando a los que tienen cada vez menos en Nicaragua.

Sergio Ruiz dijo...

Hola Anonimo,

Pues comparto prácticamente todo lo que dices. Algunas cosas, como meter a familiares, eso ya no lo he llegado a ver, pero visto lo visto no me extrañaría nada. No sé si eres la misma persona del correo de letimeeee@hotmail.com pero que sepas que te agregué a mi messenger, por si quieres charlar un dia por ahi. Yo a Progressio solo la conozco de nombre, pero no les conocí sobre el terreno.

En cualquier caso, que sepas que comparto lo que dices. Y gracias por seguirme de vez en cuando por aqui. Ahora estoy 1 poco liado de trabajo, pero pronto volveré a escribir.

Anónimo dijo...

Hola Sergio,

Gracias por agregarme, no me dí cuenta que eras tú hasta que volví a entrar a tu Blog y pusiste que me habías agregado. Muchas gracias! De los otros comentarios, no soy yo! No te volví a escribir hasta hoy. Haber si coincidimos y hablamos!! Si no te mandaré un e-mail, ok? Saludos